Talones agrietados y durezas: cómo eliminarlos paso a paso
En resumen: la forma más fácil de eliminar la piel endurecida de los talones es suavizarla con un queratolítico. Después de 5–15 minutos, la capa endurecida se retira con una lima para pies o una lima eléctrica, sin frotar con fuerza. Después, hay que hidratar la piel a diario. Si las grietas duelen y tardan mucho en cicatrizar, consulta a un podólogo o dermatólogo.
Por qué la piel de los talones se endurece y se agrieta
- Calzado incómodo. El calzado demasiado ajustado o rígido favorece el endurecimiento de la piel.
- Hidratación insuficiente. La piel de los talones tiene pocas glándulas sebáceas, por lo que se reseca con facilidad.
- Estar de pie o caminar durante mucho tiempo también favorece el endurecimiento de la piel.
- Edad.
- Salud. Algunas afecciones, como la diabetes, y las deficiencias vitamínicas también pueden contribuir a la sequedad y las grietas en la piel.
La piel gruesa y endurecida de los pies se llama hiperqueratosis. Incluye callos, callosidades y grietas (fisuras) en los talones.
¿Piedra pómez o queratolítico?
La piedra pómez y la lima para pies eliminan la capa superior de piel endurecida y, si se usan con regularidad, ayudan a prevenir las grietas. Para la piel gruesa, no basta con esto, y frotar demasiado fuerte puede dañarla fácilmente. Un queratolítico actúa de otra manera: suaviza la piel endurecida sin una acción mecánica agresiva, por lo que se puede eliminar rápida y delicadamente.
Cómo eliminar la piel endurecida de los talones: paso a paso
- Limpia los pies de suciedad y restos de producto.
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Suaviza la piel endurecida. Elige:
- Soft Blade espuma exprés (30 % de urea): sobre una toallita de papel, aplicada en el pie durante 10–15 minutos;
- Soft Blade gel queratolítico (38 % de urea): sobre la piel seca; después, sumerge los pies en agua tibia durante 5–10 minutos;
- para un callo o una dureza gruesa localizada, aplica el gel de aplicación localizada (10% de ingredientes alcalinos) sobre un paño, solo en la piel endurecida, durante 5–10 minutos.
- Sécalo con toques suaves con un pañuelo o una toalla.
- Lima el pie con una lima para pedicura o una lima eléctrica: la piel ablandada se desprende fácilmente.
- Enjuaga con agua o rocía con el Neutralizador universal, que detiene la acción del queratolítico y restablece el pH neutro de la piel.
- Aplica una crema, por ejemplo, la crema suavizante para pies con urea.
Cuidados diarios
Aplica una crema o bálsamo hidratante cada vez que te laves los pies. Para la piel seca, áspera y agrietada, recomendamos el bálsamo regenerador para pies con bisabolol, alantoína y aceite de romero: ayuda a suavizarla y alisarla. Usa calzado cómodo que no te apriete los pies. No uses el gel al 38% más de una vez a la semana.
Cuándo no usar queratolíticos
- sobre piel irritada, dañada o sensible;
- sobre heridas abiertas y grietas: puede escocer y doler;
- durante más tiempo del indicado en las instrucciones.
Recuerda también que eliminar la piel endurecida con demasiada frecuencia reseca la piel.
Cuándo consultar a un especialista
Si los cuidados en casa no dan resultado o las grietas duelen y tardan mucho en curarse, consulta a un podólogo o dermatólogo.
Preguntas frecuentes
¿El resultado se nota de inmediato?
Sí, el resultado se nota desde el primer tratamiento. Para mantenerlo, es necesario hidratar la piel a diario.
¿Puedo hacerlo en casa?
Sí, si sigues las instrucciones del producto y respetas el tiempo indicado. No uses un queratolítico sobre piel irritada o agrietada.
Ver también: Urea para el cuidado de los pies: qué concentración elegir.